Daniel 12, el sellamiento del libro

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En Daniel 12:4 encontramos un libro que el ángel le dice a Daniel que debe sellar: “Pero tú,  Daniel,  cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin.  Muchos correrán de aquí para allá,  y la ciencia aumentará”… Para entender qué parte del mensaje de Daniel es la que corresponde para el tiempo del fin y que debía ser cerrada (guardada la explicación), debemos tener claro que no se refiere solo a unos versículos del capítulo 12 sino que todo hace parte de un bloque completo que arranca desde el capítulo 8.

En el capítulo 8 se nombra la profecía de las 2.300 tardes y mañanas que Daniel no entendió (Daniel 8:27). En el capítulo 9 tenemos a Gabriel explicando parte de esa visión a partir del versículo 20, usando además una nueva fecha de tiempo que es extraída de los 2.300 días: las 70 semanas (Daniel 9:24). En el capítulo 10 Daniel expresa que entendió la visión y por ello estuvo triste tres semanas (Daniel 10:1-2). Gabriel nuevamente le da detalles relacionados con la profecía (Daniel 10:11) y el capítulo 11 nombra los eventos que han de venir en ese tiempo. El detalle final lo tenemos en el último capítulo y con eso se cierra el mensaje unificado. Es por esto que sabemos que el libro a sellar implica los capítulos 8 al 12 de Daniel y que toda la profecía tiene especial cumplimiento en nuestros días, el tiempo del fin.  Antes de revisar algunos versículos vale la pena adelantar que este libro tiene un cumplimiento profético exacto del tal manera que en Apocalipsis ya lo encontramos abierto: Apocalipsis 10:1,2,5,6 “Vi descender del cielo otro ángel fuerte,  envuelto en una nube,  con el arco iris sobre su cabeza.  Su rostro era como el sol y sus pies como columnas de fuego. Tenía en su mano un librito abierto;  puso su pie derecho sobre el mar y el izquierdo sobre la tierra… El ángel que vi de pie sobre el mar y sobre la tierra levantó su mano hacia el cielo y juró por el que vive por los siglos de los siglos,  que creó el cielo y las cosas que están en él,  y la tierra y las cosas que están en ella,  y el mar y las cosas que están en él,  que el tiempo no sería más”.

El versículo 1 de Daniel 12 se nos dice que en aquel tiempo se levantará Miguel…cuál tiempo? El tiempo de la persecución final sobre el pueblo de Dios. Para entender esto es necesario primero leer el final de Daniel 11 como ya lo expusimos en el anterior artículo. Y para qué se levanta? Para venir en gloria en la tan esperada segunda venida. Esto nos marca el cierre del tiempo de gracia (Apocalipsis 22:11)

“Será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces;  pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo,  todos los que se hallen inscritos en el libro”. La relación final de este pasaje la encontramos en Apocalipsis 7:14. Recordemos también que cuando asumimos el bautismo bíblico, nuestros nombres quedan inscritos en el libro de la vida en el Reino de los Cielos (Apocalipsis 3:5, 20:12, Lucas 10:20, )y la liberación marcará el fin del dolor para el pueblo de Dios. Esto sucederá con la segunda venida del Señor Jesús.

Hay un dato interesante que reaparece, una cita de tiempo que ya habíamos visto antes en Daniel 7:25. Así tenemos en Daniel  12:7  “Oí al varón vestido de lino,  que estaba sobre las aguas del río,  el cual alzó su mano derecha y su mano izquierda al cielo y juró por el que vive por los siglos,  que será por tiempo,  tiempos y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo,  todas estas cosas se cumplirán”.  La misma relación de tiempo de 1260 años tal como como ya lo vimos al estudiar Daniel 7.  Esta fecha se extendió desde el año 538 (cuando Justiniano el emperador romano de oriente, reconoció al obispo de Roma como cabeza de todas las iglesias cristianas y le dio poderío militar) hasta el año de 1798 cuando el papa Pio VI fue llevado cautivo por las tropas francesas y murió en el exilio. Será entonces importante esa énfasis de tiempo que el ángel revela ya que se revela en más de una ocasión? Sin duda alguna que sí!

Y los datos de tiempo finales que nos vuelven a hablar  de abominación asoladora y del cese del continuo: Daniel 12:11,12  “Desde el tiempo en que sea quitado el continuo hasta la abominación desoladora,  habrá mil doscientos noventa días.  Bienaventurado el que espere,  y llegue a mil trescientos treinta y cinco días.” Los 1290 días (años proféticos) arrancaron en el 508 dC cuando Clodoveo, rey de los francos le dio base política a la Roma papal. Curiosamente fue la misma Francia al cumplirse con exactitud el tiempo, quien le quitó el poder otorgado (1798 dC).  Los 1335 continúan (arrancando igualmente desde el 508 dC) hasta el año de 1843-1844 con el cierre del cumplimiento de las 2300 tardes y mañanas. Este es el fin de todo tiempo profético de tal manera que el ángel en Apocalipsis 10:6 dice “y el tiempo no será más” (tiempo profético)

 

 

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