Es malo usar piercing o tatuarse?

tatuaje

Si debemos usar o condenar el body piercing o los tatuajes se hace para muchos difícil de entender ya que vivimos un tiempo en el que los hábitos de vida se están imponiendo la mayoría del tiempo por el contacto con otras culturas, por los medios de comunicación y por los famosos. Ante tanta confusión no es raro que la gente esté dudosa sobre cual conducta se debe tomar para agradar al Señor.

En Levítico 19:28 tenemos: “No haréis incisiones en vuestro cuerpo por un muerto,  ni imprimiréis en vosotros señal alguna.  Yo, Soy el Señor.” Según esto, el piercing o el tatuaje es un hábito apropiado para el joven que tiene compromiso con Dios?

La palabra “piercing”  quiere decir perforación o incisión. El body piercing es una práctica que se empleó y se emplea desde hace varios milenios por diversas culturas con diferentes propósitos. En unas por ejemplo su uso se destinaba a diferenciar los diversos grupos dentro de una misma población: los cazadores, la mujer del jefe de la tribu, los brujos, los guerreros, etc. En otras ocasiones como en el imperio romano, para los centuriones  era un símbolo de virilidad, coraje y realeza. En el antiguo Egipto un pendiente en el ombligo significaba formar parte de la realeza. El piercing, para los hindúes, es un objeto según lo cual la persona dedica parte de su cuerpo a una determinada divinidad, como que un permiso de entrada o de dominio por parte de la divinidad de esta parte del órgano. Esto por solo nombras algunas finalidades de la perforación.

Hacia la década de los 50,  artistas y grupos admiradores o vinculados a la cultura oriental (principalmente la cultura hindú) trajeron a occidente el uso del piercing como moda procedente de esta concepción hinduísta. Es interesante observar que el uso del “piercing” está tan conectado a estas creencias hinduístas que los lugares de colocación de los “piercings” (labios, ombligo, nariz, cejas, entre otros) corresponden, exactamente, a los puntos correspondientes los llamados “chakras”, que son los centros de energía donde se daría la interacción entre el cuerpo y la mente, de donde se podría establecer el control sobre la mente y el cuerpo de alguien.

Así pues, se nota que el uso del piercing remite a la idolatría y al politeísmo, incluso a la nueva era, es decir, es un comportamiento contrario a los principios bíblicos.

En Genesís 35: 3-4 leemos: “Vámonos a Betel. Allí construiré un altar al Dios que me socorrió cuando estaba yo en peligro, y que me ha acompañado en mi camino.  Así que le entregaron a Jacob todos los dioses extraños que tenían, junto con los aretes que llevaban en las orejas, y Jacob los enterró a la sombra de la encina que estaba cerca de Siquén”. Un claro ejemplo bíblico de cómo en la reforma espiritual ayuda el dejar las perforaciones y los adornos que engañan nuestros ojos para no mirar al Dios verdadero.

Los piercings bucales pueden estar de moda, pero Dios en su sabiduría nos previene de males que pueden generarse  debido  a problemas posteriores que pueden aparecen luego de la colocación del adorno: Inflamación,  dolor, dificultad de hablar y de masticar, alteración del gusto, sangrado, aumento de la salivación, infección y sensación de hormigueo y alergias.

Un piercing en el ombligo puede llegar a crear tensión en una facial provocando problemas de estrés. Las perforaciones en el cuerpo siempre producen un daño en tejidos superficiales y fibras pertenecientes al sistema nervioso así que una incisión en la oreja, la nariz, el ombligo,  puede llegar a producir cambios a veces imperceptibles en la postura, en la pisada, en los apoyos y desplazamientos. Se ve en gran medida como los jóvenes cargados de joyas y piercings se encorvan, su postura es incorrecta y con tendencia a generar dolencias y traumatismos. En las mujeres cuando  llevan aretes desde la niñez, puede darse una sensibilización en cadena que provoca cambios en la postura con tendencia a las lesiones cervicales.

La Biblia nos indica la tremenda responsabilidad ante Dios cuando maltratamos nuestros cuerpos: 1 Corintios 3:16-17 “¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios; porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo.”

¿Quién se atrevería a dañar uno de los hermosos cuadros de Leonardo Da Vinci insertándole añadidos para decorarlo a su gusto? El cuerpo humano es la gran obra de arte de Dios y algunas cosas o prácticas constituyen una mutilación de esta obra, como los tatuajes y perforaciones prohibidos expresamente en Levítico 19:28 “No haréis incisiones en vuestro cuerpo por un muerto,  ni imprimiréis en vosotros señal alguna.  Yo, Soy el Señor.”

Los tatuajes también pueden traer problemas de salud. Si las agujas con las que se hace el dibujo no están esterilizadas por completo, se puede enfrentar a graves enfermedades que pueden terminar con nuestra vida: tipos de dermatitis, contagio del VIH, Hepatitis B o C, las cuales afectan a nuestro hígado. Estas enfermedades son las más graves que podemos contraer a través de una aguja infectada que ya fue usada con otra persona.

La obligación que tenemos para con Dios de presentarle cuerpos limpios, puros y sanos, no se comprende. El dejar de cuidar la maquinaria viviente es un insulto al Creador. Existen reglas divinamente establecidas que si se observan, guardarán a los seres humanos de la enfermedad y la muerte prematura. Una razón por la cual no disfrutamos de más bendiciones del Señor, es que no prestamos atención a la luz que le ha placido darnos con respecto a las leyes de la vida y la salud.

El Creador del hombre ha dispuesto la maquinaria viviente de nuestro cuerpo. Toda función ha sido hecha maravillosa y sabiamente. Y Dios se ha comprometido a conservar esta maquinaria humana marchando en forma saludable, si el agente humano quiere obedecer las leyes de Dios y cooperar con él. Toda ley que gobierna la maquinaria humana ha de ser considerada tan divina en su origen, en su carácter y en su importancia como la Palabra de Dios. Toda acción descuidada y desatenta, todo abuso cometido con el maravilloso mecanismo del Señor, al desatender las leyes específicas que rigen la habitación humana, es  una violación de la ley de Dios. Podemos contemplar y admirar la obra de Dios en el mundo natural, pero la habitación humana es la más admirable.

Cuando los sacerdotes de Jehová iban a ser consagrados al cargo de intercesores del pueblo debían de ser untados con sangre en tres zonas básicas.

Leemos en Exodo 29:19-21: “Tomarás entonces el otro carnero para que Aarón y sus hijos le pongan las manos sobre la cabeza,  y lo sacrificarás, poniendo un poco de su sangre en el lóbulo de la oreja derecha de Aarón y de sus hijos, lo mismo que en el pulgar derecho y en el dedo gordo derecho. Después de eso rociarás el altar y sus cuatro costados con la sangre, y  rociarás también un poco de esa sangre y del aceite de la unción sobre Aarón y sus hijos, y sobre sus vestiduras. Así Aarón y sus hijos y sus vestiduras quedarán consagrados.”…Es decir, tenían que untar la sangre del carnero sobre su oreja derecha como símbolo de prestar atención y obediencia al mandato del Señor; de untar el dedo pulgar de la mano derecha como señal de estar ocupado en la obra de Dios; y de untar el dedo del pie derecho como símbolo de andar siempre en los caminos del Señor. Ninguna otra cosa debiera ponerse en esas zonas del cuerpo. Ni anillo, ni aretes, ni cadenilla en los pies. Todo debía estar consagrado al Señor.

1 Pedro 2: 9 “Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.” ¿Se imaginan un sacerdote de Jehová con piercing en la oreja, en el ombligo, o en cualquier otra zona de su cuerpo? Nosotros somos real sacerdocio, pueblo santo, pueblo adquirido por Dios. Por tanto, no podemos llevar o vestir inferior a nuestra vocación.

Está claro que nuestra salvación no depende de si nos hacemos un piercing o si llevamos un tatuaje (esto en el caso de que alguien pregunte si determinada cosa es esencial para su salvación, lo cual solo reflejaría de que quien habla es un cristiano inmaduro). Pero esto no justifica el que no seamos cuidadosos con nuestro cuerpo. Si luego de conocer el camino persistimos en ir en contra de la voluntad de Dios, entonces ahí tendremos que dar cuenta de nuestra terquedad.

Un verdadero cristiano estará en todo momento tratando de agradar al Señor en vez de estar preguntando si esto o aquello es necesario para su salvación.

Revisemos estos principios:

1 Reyes 18:21 “Elías se presentó ante el pueblo y dijo: ¿Hasta cuándo van a seguir indecisos?  Si el Dios verdadero es el Señor, deben seguirlo; pero si es Baal, síganlo a él. El pueblo no dijo una sola palabra.”

1 Corintios 10:31 “En conclusión, ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios”

Efesios 5:10 “y comprueben lo que agrada al Señor.”

Es tan ciertamente un pecado violar las leyes de nuestro ser como lo es quebrantar las leyes de los Diez Mandamientos. Hacer cualquiera de ambas cosas es quebrantar los principios de Dios. Los que transgreden la ley de Dios en su organismo físico, tendrán la inclinación a violar la ley de Dios pronunciada desde el Sinaí.

4 Responses Leave a comment

  1. #4nilbia luna @ 2014-11-7 15:20

    “ EL TATUAJE NO ES AGRADABLE A DIOS ”

    Biblia católica “Dios habla hoy” Version CELAM

    Levítico 19:28. -No se hagan heridas en el cuerpo por causa de un muerto. No se hagan ninguna clase de tatuaje. Yo soy el Señor.-

    Biblia Católica “La Biblia” Version Latinoamericana.

    Levítico 19:28. -No se hagan cortes en su cuerpo por los muertos. No lleven inscripciones o tatuajes en su cuerpo. Yo soy Yavé.

    Biblia Testigos de Jehová “Traducción del nuevo mundo de las Santas Escrituras”

    Levítico 19:28. -Y no deben hacerse cortaduras en su carne por un alma difunta. Y no deben ponerse marcas de tatuaje. Yo soy Jehová.-

    Biblia Evangélica “Santa Biblia” Reina Valera.

    Levítico 19:28. -Y no hareis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros tatuaje o señal alguna. yo Jehová.-

    ¿ ERES TU CRISTIANO ?

    medita en esta cita Bíblica

    ¿No saben ustedes que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que Dios les ha dado, y que el Espíritu Santo vive en ustedes? Ustedes no son sus propios dueños, Porque han sido comprados por precio de sangre; por eso deben honrar a Dios en el cuerpo y en el espíritu, los cuales son de Dios. (1 Corintios 6:19-20)

    ¡¡¡ A DIOS SEA TODA LA GLORIA !!!

  2. #3mony @ 2013-11-5 21:13

    Muchas gracias por tomar tiempo para publicar este articulo y sobre todo con argumento.. tengo 3 hijos adolescentes y esto nos servira de mucho , pues en mi corazon esta solo agradar a Dios y de la misma manera quiero que mis hijos lo hagan… bendiciones y otra vez muchas gracias..

  3. #2carmen @ 2013-7-8 20:40

    Dios te Bendiga Erick. Usted tiene toda la razon hay cada cosa por hay incluyendo pastores reconocidos y otros muy queridos.pero solo DIOS es el que jusga.si nosotros como cristianos jusgamos a los demas , nos vamos a perder de las promesas .Dios conoce cada corazon y El es el que jusga y a veces que vemos todas esas cosas que hacen los supuestos seguidores de la palabra que no edifican, nos damos de cuenta que la palabra de Dios se cumple al pie de la letra.y que la sangre de Cristo Jesus NOS LIBRE DE TODO PECADO.

  4. #1erick @ 2013-3-7 21:58

    tengo uno en la ceja, y claro q comparto la idea de q el cuerpo es un templo de Dios, pero no tambien hay tanto “pecador” por ahi bien vestidito ratota violador asecino? x favor!!! EL HABITO NO HACE AL MONJE

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