Quiénes son los santos?

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Querido(a) amigo(a) lector. Ten presente que puedes leer algunas citas bíblicas con tan solo pasar el mouse por encima de  cada palabra resaltada en negrilla.


En la Biblia encontramos la palabra “santo” y sus derivaciones haciendo referencia a lugares, objetos, personas y al mismo Dios. La primera alusión la encontramos en Génesis 2:3 cuando el Señor bendijo al séptimo día de la creación “y lo santificó porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación”. Encontramos también la palabra santo en el “lugar santo” del Templo que Dios ordenó a construir a Moisés con base en el modelo del Santuario que está en el cielo (Hebreos 8:5). La palabra santo también está en la referencia que hace Dios mismo de Él (Levítico 11:45). También la palabra está  para hacer referencia a su pueblo (Abdías 1:17)…estos son solo algunos ejemplos.

Pero qué significa la palabra “santo”? Algo o alguien que es apartado por Dios para una tarea especial.  Sin embargo resulta curioso cómo el conocimiento promedio de la gente encasilla lo santo a las personas que supuestamente están en el cielo y que debido a sus buenas obras en la tierra son llamadas desde aquí para convertirse en intercesoras y ayudadoras de la humanidad. Tiene esto base bíblica? Por supuesto que no!

Veamos algunas características de los mal llamados santos que interceden:

1. Se presume que después de morir fueron al cielo.

2. Se les atribuye dones de intercesión.

3. Se cree que viven en la inmortalidad.

4. Pueden resolver los problemas de los humanos.

5. Se destacan los milagros que realizan a nivel de salud y económicos.

Ahora veamos punto por punto:

1. No se puede hablar que al morir la gente va al cielo o al infierno o al purgatorio o como se le quiera llamar.  La Biblia nos dice que al morir el hombre entra en un estado similar a dormir, o como estar soñando…cuando estamos durmiendo no sabemos que está pasando afuera, no nos preocupamos, simplemente no vivimos las cosas y así ocurre con los muertos. Eclesiastés 9: 5 y 6 dice “Los vivos saben que han de morir, pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; hasta su memoria queda en el olvido. También su amor, su odio y su envidia perecieron ya, y nunca más participan en nada de lo que se hace bajo el sol”. Job 3:13 dice “Pues ahora yo estaría muerto y reposaría, dormiría, y tendría reposo”.

2. Cuántos intercesores nos dice la Biblia que existen? Solo uno, Jesucristo. 1 Timoteo 2:5 Porque hay un solo Dios, asimismo un solo Mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús”. 1 Juan 2:1 “Hijitos míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, Abogado tenemos delante del Padre, a Jesús, el Cristo Justo”.

3. Todos los que han muerto desde el primer hombre creado (Adán) están esperando su resurrección. Lo dice 1 Tesalonicenses 4:16-17. Este es el sentido real de la resurrección, el que cada uno reciba premio o castigo según sus obras y su fe en el Salvador. Si cada uno al morir recibiera el premio del cielo o el castigo del infierno, para qué entonces la resurrección?

4. En Juan 16: 26 dice Jesús: “Yo rogaré al Padre por vosotros” y en Juan 14:13-14 “Todo lo que pidáis al Padre en Mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pedís en Mi nombre, yo lo haré”.

5. Todo lo puede hacer Jesús por nosotros y solo Él. Por  más difícil que sea de resolver el problema a nivel humano, el Señor nos dice que vayamos a Él y el nos responderá: Isaías 65:24 y Jeremías 33:3 .

De dónde la surgen pues los santos con aureola que nos han enseñado? De la tradición que penetró el cristianismo en los cinco primero siglos después de la muerte de Jesús. Al mezclarse paganismo con cristianismo, los dioses paganos desaparecieron pero en su lugar fueron puestos hombres a los que se les atribuyeron poderes divinos con la autoridad de ejercer como mediadores entre los hombres y Dios, hombres a los que se les reconoce sus vidas puras y como tal se les llama desde el cielo para que empiecen a ejercer esta nueva función. A mi aún me cuesta entender cómo hay hombres que se sienten Dios y por eso determinan quien es santo y digno de devoción en el proceso llamado canonización.

Entonces quiénes son? Los escogidos de Dios, los llamados por Él para que realicen un trabajo especial, los que llevan vidas de transformación en Cristo (santificados): 1 Corintios 1:2 “a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados santos, con todos los que en todo lugar invocan el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro”. Otros ejemplos: Los “santos profetas” (Hechos 3:21),  su pueblo en Jerusalén (Hechos 9:13), su pueblo en otras regiones (Hechos 9:32), los llamados a tener un cambio en su estilo de vida (1 Pedro 1:15-16), los fieles, los perseguidos, los que le aman, etc.

Quiénes no son los santos? Los que en la iglesia católica vemos con aureolas siendo venerados solo porque desde Roma se les dio poder, honra y gloria para que dejen su descanso en el cielo y se pongan a trabajar a favor de la humanidad.

Y cuando la gente invoca a un santo por un favor y recibe respuesta a su petición, quién crees que responde?


Hebreos 8:5  "Estos sacerdotes sirven en un Santuario que es copia y sombra de lo que hay en el cielo. Por eso Dios dijo a Moisés cuando iba a levantar el Santuario: Haz todas las cosas conforme al modelo que te fue mostrado en el monte.
Levítico 11:45  "Porque Yo Soy el Señor, que os hago subir de Egipto para ser vuestro Dios. Sed, pues, santos, porque Yo Soy santo.
Abdías 1:17  "Pero en el monte Sión habrá un remanente que se salve, que será santo. Y la casa de Jacob recobrará sus posesiones.
1 Tesalonicenses 4:16-17  "Porque el mismo Señor descenderá del cielo con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivamos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes, a recibir al Señor en el aire.  Y así estaremos siempre con el Señor.
Isaías 65:24  "Antes que clamen, responderé yo; mientras estén aún hablando, yo habré oído.
Jeremías 33:3  "Clama a mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas, que tú no sabes.

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