Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación

Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolaciónAl hablar de “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación”, pequeño pasaje incluido en el Sermón del Monte (Mateo capítulos 5 al 7), debemos remitirnos al inicio del ministerio de Jesús en Galilea. Cristo realizó su obra allí durante algunos meses antes de predicar este sermón. El mensaje que había proclamado por toda esa región, “El reino de los cielos se ha acercado”, había llamado la atención de todas las clases y dado aún mayor impulso a sus esperanzas ambiciosas. La fama del nuevo Maestro había superado los confines de Palestina y a pesar de la actitud asumida por la jerarquía, se había difundido mucho el sentimiento de que tal vez fuera el Libertador que habían esperado. Grandes multitudes seguían los pasos de Jesús y el entusiasmo popular era grande. Sigue leyendo

El dragón, la bestia y el falso profeta

falso profetaApocalipsis 16:13-14 Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.

Como se describe en Apocalipsis, en los últimos días se librará una gran guerra física y espiritual en la que estarán unidos, en oposición al pueblo de Dios, todos los poderes corruptos que se han apartado de la lealtad a la ley de Dios. Estos, aunque declaran ser seguidores del Cordero de Dios, se llenan del espíritu del dragón (Satanás según Apocalipsis 12:9), profesan ser mansos y humildes, pero hablan y legislan con un espíritu malvado, demostrando con sus actos que son todo lo contrario de lo que afirman ser.

La Biblia nos describe los tres poderes que se levantarán contra el pueblo de Dios en el último tiempo: El dragón, la bestia que sube del mar (Apocalipsis 13:1) y la bestia que sube de la tierra (Apocalipsis 13:11). Este último protagonista trabaja para que la bestia que surge del mar tenga todo poder y el dominio sobre la Tierra (Apocalipsis 13:15-17). Los mismos tres participantes volvemos a encontrarlos en Apocalipsis 16:13 como el dragón, la bestia (la que sube del mar) y el falso profeta (la bestia que surge de la tierra). Sigue leyendo

Apocalipsis 18 el fuerte clamor

Apocalipsis 18, el fuerte clamor

¿Qué es el fuerte clamor? En el relato bíblico encontramos Apocalipsis 18 el fuerte clamor, la voz poderosa del ángel que contiene un mensaje ligado a la triple amonestación del capítulo 14 del mismo libro. A este ángel se le ordena que descienda a la tierra y que se una con la voz del tercer ángel para dar fuerza y vigor a su mensaje. Ilumina toda la tierra con su resplandor y la luz que lo acompaña clama con fuerte voz: “Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible”, Apocalipsis 18:2.

A medida que el mensaje de Apocalipsis 14:9-12 crece (el tercer ángel) y se convierte en un fuerte clamor, gran poder y gloria acompañan a su proclamación. Como está predicho en el capítulo 18, el mensaje del tercer ángel ha de ser dado con gran poder por aquellos que den la advertencia final contra la bestia y su imagen. Sigue leyendo

La parábola de los obreros de la viña

La parábola de los obreros de la viña

Para que los discípulos no perdieran de vista los principios del evangelio, Cristo relató a sus discípulos la parábola de los obreros de la viña, que ilustraba la manera en la cual Dios trata con su pueblo y el espíritu con el cual Él quiere que trabajen para él. Esta parábola estaba dirigida a los discípulos a manera de respuesta a la pregunta “¿Qué, pues, tendremos?” —Mateo 19:27—. Puesto que lo habían dejado todo para seguir a Jesús, esperaban recibir una recompensa en compensación por el sacrificio realizado. Jesús les había asegurado que tendrían una recompensa, pero también les advirtió que no debían pensar que simplemente por haber sido los primeros en seguir a Jesús, podrían esperar recibir mayores recompensas y honores que otros súbditos del reino. Sigue leyendo