Archivo de la categoría: aprendizaje y estudio de la Biblia

La parábola de la oveja perdida, enseñanza

La parábola de la oveja perdida

En una ocasión Cristo relató la parábola de la oveja perdida usando elementos que eran familiares para quienes le escuchaban. Las extensas mesetas situadas al este del Jordán proporcionaban abundantes pastos para los rebaños, y por los desfiladeros y colinas boscosas habían vagado muchas ovejas perdidas que eran buscadas y traídas de vuelta por el cuidado del pastor. En el grupo que rodeaba a Jesús había pastores y también hombres que habían invertido dinero en rebaños y manadas, y todos podían apreciar su ilustración “¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va a la que se perdió, hasta que la halle?”. Sigue leyendo

La parábola de la viuda y el juez injusto, explicación

parábola de la viuda y el juez injusto

Cristo ilustró la parábola de la viuda y el juez injusto para relacionar lo que había estado hablando, el período que habría de preceder a su segunda venida y los peligros por los cuales deberían pasar sus discípulos. Con referencia especial a ese tiempo relató la parábola “sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar”.

“Había en cierta ciudad un juez que ni temía a Dios ni respetaba a hombre alguno. Y había en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él constantemente, diciendo: «Hazme justicia de mi adversario». Por algún tiempo él no quiso, pero después dijo para sí: «Aunque ni temo a Dios, ni respeto a hombre alguno, sin embargo, porque esta viuda me molesta, le haré justicia; no sea que por venir continuamente me agote la paciencia». Y el Señor dijo: Escuchad lo que dijo el juez injusto. ¿Y no hará Dios justicia a sus escogidos, que claman a Él día y noche? ¿Se tardará mucho en responderles? Os digo que pronto les hará justicia. No obstante, cuando el Hijo del Hombre venga, ¿hallará fe en la tierra? “—Lucas 18:2-8 Sigue leyendo

La parábola del fariseo y el publicano, un signo de grandeza

parábola del fariseo y el publicano

Cristo dirigió la parábola del fariseo y el publicano a “unos que confiaban de sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros”. El fariseo sube al templo a adorar, no porque sienta que es un pecador que necesita perdón, sino porque se cree justo, y espera ganar alabanzas. Considera su culto como un acto de mérito que lo recomendará a Dios. Al mismo tiempo, su culto dará a la gente un alto concepto de su piedad. Apartándose de los demás, como para decir: “No te llegues a mí, que soy más santo que tú”, se pone en pie y ora “consigo”. Con una completa satisfacción propia, piensa que Dios y los hombres lo consideran con la misma complacencia. Sigue leyendo

La parábola de la red y los peces, ¿qué nos enseña?

parábola de la red

La explicación de la parábola de la red tiene contiene elementos sencillos de entender. El echar la red es la predicación del Evangelio. Cuando se complete la misión del Evangelio, el juicio realizará la obra de separación (de los peces). Cristo vio cómo la existencia de los falsos hermanos en la iglesia haría que se hablase mal del camino de la verdad. El mundo injuriaría el Evangelio a causa de las vidas inconsecuentes de los falsos cristianos. Esto haría que hasta los mismos creyentes tropezaran al ver que muchos que llevaban el nombre de Cristo no eran dirigidos por su Espíritu.

El Reino de los cielos es semejante a la red, que echada en la mar, coge de todas suertes de peces: la cual estando llena, la sacaron a la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera. Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles y apartarán a los malos de entre los justos y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes”— Mateo 13:47-50.

Sigue leyendo