La mayor abominación: Ezequiel 8

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En el anterior artículo sobre la abominación desoladora vimos qué es lo abominable para Dios y qué es la interrupción del continuo. También cómo estos dos eventos están ligados al ataque al Santuario del Señor. Analizamos la importancia que tiene la abominación desoladora porque no solo la nombra Daniel tres veces (Daniel 8:13, 9:27 y 11:31) sino que Jesús mismo pone este evento para tener como referencia cuando sea el momento de la crisis final de este mundo: Mateo 24:15 “Por tanto, cuando viereis la abominación desoladora, que fue dicha por el profeta Daniel, que estará en el lugar santo (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes…”

Pero ¿Cuál es la mayor abominación para Dios que desata la desolación y provoca la mayor desgracia para la humanidad? Analicémoslo bajo el contexto del capítulo de las abominaciones: Ezequiel 8.

La mayor abominación: Ezequiel 8

En este capítulo el Señor lleva en visión a Ezequiel al Santuario terrenal donde le muestra cuatro eventos que provocan su celo y rechazo hacia su pueblo. El primero está en el versículo 5:  “Me dijo:  Hijo de hombre, alza ahora tus ojos hacia el lado del norte.  Alcé mis ojos hacia el norte, y vi al norte, junto a la puerta del altar, aquella imagen del celo en la entrada”.  Sin lugar a dudas, es una alusión a la idolatría por parte del pueblo de Dios.

Y en versículo 6 dice el Señor: “Pero vuélvete, y verás aún mayores abominaciones”.

Las cosas que los ancianos de la casa de Israel

Tenemos ahora un “No nos ve Jehová” lo que nos muestra que al parecer los dirigentes y el pueblo concebían a Dios como una deidad local que había abdicado.

Versículo 10-12 “Entré, pues, y miré, y vi toda forma de reptiles y bestias abominables, y todos los ídolos de la casa de Israel, que estaban pintados por toda la pared en derredor”. Me dijo:  “Hijo de hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras pintadas de imágenes?  Porque dicen ellos:  Jehová no nos ve. Jehová ha abandonado la tierra”.

Y el versículo 13 “Vuélvete, verás que estos hacen aún mayores abominaciones”.

Mujeres llorando a Tamuz

El culto al dios sol Tamuz, adorado por los babilonios, quien era el dios no solo del sol sino de la vegetación y de las pasturas y patrono de los rebaños, muestra a los dirigentes del pueblo de Dios adorando al sol. Según una antigua tradición, el sol moría anualmente y descendía al mundo de los muertos. Su muerte era marcada por el calor del verano que secaba los campos, los arroyos y la vegetación.

Versículo 14 “Me llevó a la entrada de la puerta de la casa de Jehová, que está al norte; y vi a unas mujeres que estaban allí sentadas llorando a Tamuz”.

Y el versículo 15: “Luego me dijo:  ¿No ves,  hijo de hombre?  Vuélvete, verás aún mayores abominaciones que estas”.

Adoración al sol en el mismo templo del Señor

La adoración al sol, la mayor abominación para el Señor. Dios ordenó que su templo fuera construido con sus puertas en sentido oriente occidente para que de esta manera se diera la mayor parte del tiempo la espalda al sol. Al dar la espalda al templo y al mirar hacia oriente,  los hombres estaban en completa rebelión a Dios.

Versículo 16 “Me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová, y vi que junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, había unos veinticinco hombres, con sus espaldas vueltas al templo de Jehová y con sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente”.

Relación con la abominación que causa desolación

Luego de revisar esto, ¿Cómo se enlazan las abominaciones descritas en el capítulo ocho de Ezequiel con la abominación desoladora en los tiempos que Jesús vivió humanado entre su pueblo?

Jesús dice en Mateo 24:15-16 “Por tanto, cuando veáis en el Lugar santo la abominación desoladora de la que habló el profeta Daniel –el que lee, entienda, entonces los que estén en Judea, huyan a los montes…”.  El mismo pasaje, pero descrito en Lucas 21:20-22 dice “Pero cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. Entonces los que estén en Judea huyan a los montes…”.

Las tropas romanas antes de comenzar su sitio a Jerusalén colocaron banderas con el dios Mitra representado (dios sol) junto al símbolo del águila, y postrados le rindieron culto. A causa del mismo sitio, los romanos hicieron cesar el oficio labores continuas en el Santuario y ellos mismos cometían todo tipo de abominaciones: idolatría, injusticia, culto a los muertos, delitos sexuales entre otros (ver artículo de la abominación asoladora).

¿Tienen esto alguna aplicación a nuestro presente?

Recordemos que el Santuario terrenal fue arrasado definitivamente en el año 70 d.C. por los romanos. Entonces ¿Dónde deberíamos ver el cumplimiento de esa abominación que hace cesar el continuo? En el Santuario Celestial.

¿Cuál es el poder que usurpó la intercesión continua de Jesús entre los hombres y Dios? ¿Quién quitó la influencia continua de la luz (Espíritu Santo) y el pan (Palabra de Dios) tal como está simbolizado en el Santuario? ¿A cuál poder que se llama Babilonia, la madre de todas las fornicaciones que comente adulterio con los reyes del mundo (Apocalipsis 14,17 y 18) alejando a su verdadero esposo Cristo Jesús en quien únicamente debería confiar? ¿Cuál es el poder que no adora al sol pero impone la adoración en el día del sol? ¿Cuál es el poder que asume el contacto con los muertos colocando santos a diestra y siniestra y que muestra cómo los espíritus van y vienen del cielo, purgatorio e infierno?

Y cuando ese poder haga que todo el mundo se postre ante él para adorar en el día del sol por medio de la fuerza, en ese momento este mundo estará listo para repetir la mayor abominación.

Puede interesarle ver: Mateo 24 y las señales del fin

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2 comentarios en “La mayor abominación: Ezequiel 8

  1. ENRIQUE CHAN CORDOVA

    estoy entendiendo que si asistimos a nuestras iglesias con la seguridad de que ahi es un lugar sagrado, y no estemos atento a nuestras predicas, y en lugar de esto nos colocamos a ver nuestras cosas particulares ( estar utilizando el celular, mascar chicle, etc) tambien con estas actitudes estamos dandole las espaldas a nuestro Dios y con ello nos alejamos de la misericordia de El

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