Daniel 11 para el tiempo del fin

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Para comenzar con la explicación de los eventos de Daniel 11, revisemos primero lo expresado por el  Ángel en el capítulo 12 versículo 9: “Él respondió:  Anda,  Daniel,  pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin”.

Cuáles son las palabras cerradas de las que se habla aquí? Son las mismas que ya están abiertas en Apocalipsis 10:2 con la diferencia que en ese pasaje se le llama “librito” a “las palabras”. Ese librito comprende lo expresado desde el capítulo 8 hasta el 12 de Daniel. Esto se entiende muy fácil de la siguiente manera:

-El capítulo 8 revela una profecía de tiempo, 2.300 tardes y mañanas. Esta profecía de tiempo es explicada por medio del ángel Gabriel a partir del versículo 15. Al final del capítulo Daniel expresa sigue sin entender ni la visión ni la explicación.

-En el capítulo 9, más o menos 5 años después de la visión, a partir del versículo 20 Gabriel vuelve y explica agregando nuevos detalles como las 70 semanas que son cortadas de los 2300 días.

-En el capítulo 10, más o menos dos años después de la nueva explicación del capítulo 9, Daniel expresa que entendió la visión y de nuevo Gabriel aparece dándole nuevos detalles a partir del versículo 10.

-El capítulo 11 es la continuación del 10 y el capítulo 12 su conclusión.

Todo esto se escribe para que usted, amigo lector, comprenda que estos 5 capítulos están ligados y su conjunto conforma el librito que como lo dijo el Ángel, tendría cumplimiento pleno en el tiempo del fin, o sea la época en la que vivimos.

El capítulo 11 contiene mucho detalle histórico versículo por versículo, al igual que los elementos también tiene mucho carácter simbólico. Se arranca desde la época del dominio Medo-Persa  hasta la Segunda Venida de Cristo. Esto equivale a alrededor de 2.500 años. Para no hacer toda una apología de este capítulo solo intentaremos cubrir los detalles más significativos para resaltar que vuelve a aparecer el cuerno pequeño pero ahora con otro nombre (rey del norte) y que se destaca nuevamente la  profanación del Santuario, el cese del continuo y la presencia de la abominación desoladora (Daniel 11:31).

A grandes rasgos todo transcurre así:

 

-Versículos 3 al 14: Se habla del imperio griego. Ejemplo: “Pero cuando se haya levantado,  su reino será quebrantado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo;  pero no será para sus descendientes,  ni según el dominio con que él dominó,  porque su reino quedará deshecho y será para otros aparte de ellos”… la misma referencia de Daniel 8:22

-Versículos 15 al 29: Roma imperial. Ejemplo “En su lugar se levantará uno que hará pasar un cobrador de tributos por la gloria del reino;  pero en pocos días será muerto,  aunque no con ira ni en batalla.”…Augusto César, el mismo de Lucas 2:1

-Versículos 30 al 45: Roma papal. Ejemplo: “El rey hará su voluntad,  se ensoberbecerá y se engrandecerá sobre todo dios;  contra el Dios de los dioses hablará maravillas,  y prosperará hasta que sea consumada la ira,  porque lo determinado se cumplirá.”…referencia similar en Daniel 7:25 y 8:25.

 

Quién es el rey de norte que se nombra tanto y a lo largo de todo el capítulo?

Se debe tomar por lógica el aspecto geográfico para entender quién viene del norte y quien del sur. El verdadero Rey del Norte es Jesús (Salmos 48:1-2, Isaías 41:25, Isaías 14:12-14) pero aquí encontramos un rey falso que desplaza al Dios del cielo. El rey del norte falso es el poder terrenal que predomina en el momento como se muestra desde el versículo 6 con las guerras entre Seléucidas (Norte) y Ptolomeos (Sur). También bíblicamente el rey del norte es Babilonia y el rey del sur es Egipto lo que tiene también su correspondiente explicación simbólica. Con esto en mente miremos el versículo 40: “Y al tiempo del fin, el rey del sur se enfrentará con él, y el rey del norte lo atacará con carros, jinetes y con numerosas naves; entrará en sus tierras, las invadirá y pasará”. Aquí la frase que nos ayuda a comprender quién es en este momento el rey del sur es “el tiempo del fin”. Las profecías de tiempo de Daniel 7:25 y Apocalipsis 12:14 (tiempo, tiempo y al mitad de un tiempo), Apocalipsis 11:3 y 12:6 y Apocalipsis (1260 días) 11:2 y 13:5 (42 meses) nos marcan el mismo período de tiempo: 1260 días (o años bajo el principio de día por año). Desde este punto tal como lo vimos en Daniel 7, este período arranca en el 538 dC y termina en 1798 dC. El tiempo del fin profético, arranca desde 1798. Cuál nación hacia esta época resalta en la historia? Francia…el rey del sur! Por qué Francia es el rey del sur en este versículo 40?  En Apocalipsis 11:8-9 se dice que “Sus cadáveres estarán en la plaza de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto,  donde también nuestro Señor fue crucificado. Gentes de todo pueblo,  tribu,  lengua y nación verán sus cadáveres por tres días y medio y no permitirán que sean sepultados.”

Tres días y medio proféticos o tres años y medios años, comenzaron con la revolución francesa desde 1793 a 1797. Cuáles son los cadáveres que acabamos de leer? Los dos testigos (Apocalipsis 11:3) que son el antiguo y nuevo testamento, libros pisoteados en esta época donde la nación legisló para negar la existencia de Dios. Por qué en sentido espiritual se le llama a Francia Sodoma y Egipto? Sodoma por la característica de homosexualidad, sodomía en la que vivió. Egipto por su ateísmo (ver Exodo 5:2)

Y si Francia es el rey del sur, a quién atacó este rey del sur? Al rey del norte, es decir a la religión papal. El mismo imperio francés intentó acabar para siempre la existencia católica y papal bajo la guillotina y luego desterrando y dejando morir al papa vigente en el año de 1798. El rey del sur es Francia, simbólicamente Egipto, el rey del norte es el papado, simbólicamente Babilonia.

Finalmente hay algo que preocupa a este rey de norte y que precede a la segunda venida de Cristo: versículos 44 y 45 “pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán,  y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos.  Plantará las tiendas de su palacio entre los mares y el monte glorioso y santo;  pero llegará a su fin,  y no tendrá quien lo ayude.

De esto nos ocuparemos cuando lleguemos al final del libro de Daniel en el siguiente artículo donde estudiaremos el capítulo 12.

 

 

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